Hoy quiero
filosofar
con el futuro,
volar cometas
de oro
y diamantes
en tu ventana.
Quiero mostrarte
los secretos
que esconden
los viejos amantes
en el tintero
de la mañana.
Los besos
que antaño
te han dado,
olvídalos,
solo serán polvo
en el camino.
Los labios
que te doy
son una mezcla
entre lo mejor
de lo humano
y lo peor
de lo divino.
No pidas más
de lo que ofrezco;
no creas
que he cambiado
por completo;
no esperes
de mí siempre
la verdad.
Todo pasa
inexorable,
todo es gris,
todo es metal.
Los sabios
y los hombres
más cobardes
bailan
el mismo son al final.
Pobre caradura
que soñó
con un poema
a la luna;
¡qué despreciable
ser!
Tú, que siempre
has sido un
farsante,
un suicida
del trapecio,
en las cosas
del querer.
Dolar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario