Había intentado
conocer el amor
probandolo todo,
pagar por sentirlo,
comprar el cariño;
Termino arrastrando
su vida por el lodo,
acabo desquiciado,
sintiéndose un niño.
Dejo de comer,
de reír, de soñar,
paso por la vida
como un triste personaje,
sufrió el síndrome de Peter pan,
como el reo a muerte
en su ultimo viaje.
Era la pena andante
que no andaba,
un halo gris en su energía,
el dolor sordo
que busca un calmante,
como una eterna noche
solapado a un efímero día
como toda una vida vivida
en un instante.
Firmo su condena
de muerte,
dispuesto a hacerlo sin orgullo,
se entrego
sin tentar a la suerte
se dejo llevar
como un murmullo.
Y no hubo flores
en su velatorio,
ni lágrimas
rezos ni luto,
sabia que el recuerdo
que dejaba,
podía condensarlo
en un solo minuto.
Dolar.
2 comentarios:
Tal cual lo sentì anoche al escribir...
Asì me siento!
Daltònica e impotente ante lo que quizàs no estè predestinada a sentir,vivir y gozar...
P.D.:Creo que triste para mì es comprender que el amor no es para todos tampoco... :(
TE DEJO UN ENORME BESAZO
Y gracias por estar junto a mis palabras! ;)
Muy triste como todas las partidas.
El valor del intento, sin embargo, permanece siempre.
Abrazos
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