Intento escarbar en mi pasado
buscando algún hueso
del cadáver que hoy soy
más no veo rastro de mí,
solo recuerdos descolocados
de aquello que un día fui.
Besos llenos de arena,
caricias podridas como madera mojada,
heridas sangrantes,
fantasmas de la melancolía que en mi corazón
siguen alojadas agonizantes.
Y una vez más,
navego buscando un faro
que me lleve a buen puerto,
sintiéndome muerto por dentro,
alejándome de los que me recuerdan
aquel momento en que deje de ser yo para ser otro
buscando en mi rostro algún gesto de conformidad
ante tal situación de abandono por mi parte,
tratando de darte la razón,
es mas fuerte la puta tristeza
que la fuerza interna de mi corazón.
1 comentario:
Hay quien se deja llevar.
Otros como tú buscan faros.
La tristeza es fuerte pero no más que la esperanza.
Un abrazo.
Publicar un comentario