En una noche como la de hoy,
tan vacía de luz y llena de sombras,
quiero soñar con el ayer
y creer que en tus dulces labios de miel aún me nombras.
Que morir de amor tiene algo de valor, de sentido,
que podré sucumbir una vez más al calor
envenenado de las flechas de Cupido.
Tú, tan cerca y lejos a la vez,
tan accesible e inalcanzable,
tan natural y compleja,
tan humana y divina,
tan tormenta y calma,
tan diosa y demonio,
tan pura y bella,
que brillas en la oscuridad de mi alma,
tan luminosa y solitaria como una estrella.
Gracias por recordarme
que no estoy solo,
aunque a veces me sepa perdido,
este afán mio por desorientarme,
por confundir mi norte,
lo mismo que un animal herido
que busca un sitio donde morir
sin que a nadie le importe.
La vida tiene que ser algo mas que esto que vivo,
quizás tan solo me queda soñar
y a veces ni eso consigo.
1 comentario:
Precioso.
Propio de un hombre con el corazón roto, pero lleno.
Lleno de cosas preciosas.
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