Maldito sea el dios de las indecisiones,
la duda solapada al temor,
los sordos que no escuchan pero oyen,
las víctimas adictas al dolor...
Maldito sea el caos, lo ambiguo, la memoria,
la puta noria que nunca te deja bajar,
los besos que caducan al contado,
las bocas que no dejan de gritar...
El desatino, la tristeza,
los escudos de papel,
la muerte en vida, la pereza,
los nudos que no me atan a tu piel...
La sangre derramada en la batalla,
los tontos que no quieren aprender,
aquellos que nunca dieron la talla,
los sueños que no llegamos a emprender...
Maldito sea el desazón que me concome,
el borde del abismo donde me asome,
las horas que gaste en equivocarme,
malditas sean mis ganas de volver...
2 comentarios:
Sean bienvenidas esas maldiciones que dibujan el mundo de nuestras bendiciones.
Y dejan versos tras de sí.
Abrazos.
Maldición, va a ser un día hermoso!
Malditos los dolores de garganta, la espalda que no aguanta y esta mortecina noche blanca, que no me deja dormir...
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