Otro sueño que se rompe por la mitad
otra vez a buscarme en los escombros
otra cama distinta en otra ciudad
otra vez mil problemas sobre los hombros.
No voy a buscar excusas
no me acostumbro al amargo sabor del fracaso,
no pienso quedarme en este letargo
lleno de ira,locura y dolor.
Sobrevivire pues aunque me vaya la vida en ello,
no puedo destruir todo lo bello
que gira a mi alrededor.
Ahora que conozco el amor sin macula
sin egoísmo,
ahora que se querer a otras personas
mas que a mi mismo,
es hora de dejar de llorar
de cicatrizar las heridas
de plantar cara a la verdad,
de dejarme de esconder,nada de mas huidas,
quizás es momento de volver a ser el que era,
nada pierdo por luchar,nada gano si me lamento.
Por cada invierno que llegó por muy crudo que fuera
siempre le siguió irremediablemente una primavera.
1 comentario:
Sí. No hay primavera sin invierno.
Ni viceversa.
Abrazos.
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