Ha pasado la noche y el día comienza a vestir
tu dulce cuerpo de amargo gris;
ya se han roto los sueños, ya no quedan canciones.
Hoy se visten de luto
aquellos momentos, diez mil sensaciones.
Camino deprisa, nada me detiene,
tan solo el recuerdo
de aquellas promesas
que a mi mente vienen.
Te quiero y lo se;
me amaste y lo dudo.
No puedo seguir
confiando en mi suerte;
no quiero seguir renunciando a quererte;
no puedo intentar remediar el pasado;
no puedo dejar de soñar con la muerte.
Soy la voz sin cara, la luz sin sombra;
soy el hombre sin nombre, el ser más cobarde.
¡La de besos que oculte por tener miedo!
La de besos que perdí y ahora ya es tarde.
Soy la oscuridad en las tinieblas;
soy la pira de mis huesos que no arde.
Dolar.
6 comentarios:
La paz y el tormento, no sólo viven en tu blog, sino en el alma de todos los poetas...Un poco de mi paz y mis tormentos en:johanazuluaga.blogspot.com
Estremeces cuando hablas
por todos los de palabras
parcas,cuando dices
los sentires que una vez
nos apresaron el corazón!
Una,pero no dos!Ama,
no te consientas dolor!
♥♥♥besos♥♥♥
Miramos dentro de nosotros.
A veces nos reconocemos.
Un abrazo.
grande!
tu poema me interpreto mucho en este dia, sobre todo, el domingo mas amargo de los amargos
en fin te felicito es un gusto pasar por aqui y leer
saludos
nico
Animo!! si puedes escribir estas letras… Estoy segura que puedes controlar y dominar tu alma.
Un beso
No puedes dejar de confiar en tu suerte, es uno de los pocos bienes intangibles que nos pertenecen :o)... desde la cuna y hasta el fin de nuestros días.
GRACIAS POR TUS PALABRAS (soy realmente feliz... y de verdad -de verdaaad!- que no tengo nada ;p)
Te mando un poquito de todo eso...
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