viernes, 16 de mayo de 2008

Gris.

Ha pasado la noche y el día comienza a vestir
tu dulce cuerpo de amargo gris;
ya se han roto los sueños, ya no quedan canciones.
Hoy se visten de luto
aquellos momentos, diez mil sensaciones.


Camino deprisa, nada me detiene,
tan solo el recuerdo
de aquellas promesas
que a mi mente vienen.

Te quiero y lo se;
me amaste y lo dudo.
No puedo seguir
confiando en mi suerte;
no quiero seguir renunciando a quererte;
no puedo intentar remediar el pasado;
no puedo dejar de soñar con la muerte.

Soy la voz sin cara, la luz sin sombra;
soy el hombre sin nombre, el ser más cobarde.
¡La de besos que oculte por tener miedo!
La de besos que perdí y ahora ya es tarde.
Soy la oscuridad en las tinieblas;
soy la pira de mis huesos que no arde.


Dolar.

6 comentarios:

Joha dijo...

La paz y el tormento, no sólo viven en tu blog, sino en el alma de todos los poetas...Un poco de mi paz y mis tormentos en:johanazuluaga.blogspot.com

mia dijo...

Estremeces cuando hablas

por todos los de palabras

parcas,cuando dices

los sentires que una vez

nos apresaron el corazón!

Una,pero no dos!Ama,

no te consientas dolor!

♥♥♥besos♥♥♥

ybris dijo...

Miramos dentro de nosotros.
A veces nos reconocemos.

Un abrazo.

la ventana dijo...

grande!
tu poema me interpreto mucho en este dia, sobre todo, el domingo mas amargo de los amargos
en fin te felicito es un gusto pasar por aqui y leer
saludos

nico

JULIA dijo...

Animo!! si puedes escribir estas letras… Estoy segura que puedes controlar y dominar tu alma.

Un beso

Siberieee εïз... dijo...

No puedes dejar de confiar en tu suerte, es uno de los pocos bienes intangibles que nos pertenecen :o)... desde la cuna y hasta el fin de nuestros días.

GRACIAS POR TUS PALABRAS (soy realmente feliz... y de verdad -de verdaaad!- que no tengo nada ;p)

Te mando un poquito de todo eso...